Cobre
Quizás me perdí en un abrazo y ahí me quedé a vivir, sosteniendo una figura inexistente, y aún pensando que podría resistir. Quizás me quede muy poco de la inmensidad creada por tantas miserias, o quizás ya no me quede tu mirada, sino un montón de ojos tristes, que siempre fueron los míos, ante los tuyos. Quizás comience un sueño y lo deje todo. Quizás podría arrojarme al mar y salvar el alma de un solo sorbo. Quizás… quizás todo.