Vaivén
Suspiro en este vagón de sombras extrañas y alguien dice que viajamos hacia algún lado. Viajamos todos como ensimismados y apenas respiro un poco de este aire putrefacto. Todos llevan algo entre sus brazos, y ninguno descuida de su objeto preciado. No logro entender qué es lo mío y tan sólo me pesan los brazos. Intento mirar por un costado, pero escucho que hemos llegado. Todos bajan y parecen locos como desesperados. Alguien viene por mí y repite que el camino ha terminado. Apenas puedo moverme, pero aquél no insiste y sólo me dice que escuche con cuidado: "No te bajes ahora, pero mañana, nuevamente habremos llegado."