Bar de muertos
Aquí dentro hay un bar siempre abierto y alguna gente lleva tu nombre. Alguna otra lleva el mío y todas esas personas somos nosotros mismos, embebiéndonos como si no nos hubiésemos ido. Ya nos fuimos y son recuerdos. Son retazos de vida no querida, entre el olvido y la memoria, y ahí se quedaron, encendiendo cigarrillos y pidiendo tragos, seduciéndose como una noche lo hicimos, y toda esa gente ficticia de nosotros mismos es mucho más feliz que lo que alguna vez fuimos.