Corre viento sobre las piedras
Cuando supimos que nuestro padre iba a morir, empezamos a querernos de una forma extraña, creo que ahí es cuando uno crece, y nos asegurábamos de tenernos por la mañana y nos mirábamos como no sabiendo qué pasaría, si también nos iríamos o si llegaría alguien para ofrecernos otra vida.
Vivíamos en el campo y no teníamos nada. A pesar de la lejanía y de la muerte de nuestro padre, aprendimos a cuidarnos y sobrevivimos. Sobrevivimos comiéndonos los animales que quedaban y por las tardes nos dedicábamos al cultivo.
Un día mi hermano también murió y supe que estaría solo por el resto de mi vida. Extrañaba a mi madre, y lamentaba apenas haberla conocido.
Ya no quedaba nadie, y no tenía otra cosa que también esperar mi muerte.
Una siesta me dormí y los soñé a todos vivos. Mi padre sonreía y mi madre peinaba a mi hermano. Era casi perfecto, pero en el sueño yo estaba muerto. Pero estoy vivo, y quizás viviendo viva esta gente en mis sueños, si no, ¿dónde más podrían vivir?
Vivíamos en el campo y no teníamos nada. A pesar de la lejanía y de la muerte de nuestro padre, aprendimos a cuidarnos y sobrevivimos. Sobrevivimos comiéndonos los animales que quedaban y por las tardes nos dedicábamos al cultivo.
Un día mi hermano también murió y supe que estaría solo por el resto de mi vida. Extrañaba a mi madre, y lamentaba apenas haberla conocido.
Ya no quedaba nadie, y no tenía otra cosa que también esperar mi muerte.
Una siesta me dormí y los soñé a todos vivos. Mi padre sonreía y mi madre peinaba a mi hermano. Era casi perfecto, pero en el sueño yo estaba muerto. Pero estoy vivo, y quizás viviendo viva esta gente en mis sueños, si no, ¿dónde más podrían vivir?
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