Calabozo tu recuerdo
A fuego lento me quemaba, con la mirada atravesando el techo de la habitación en llamas. Nada pude contra la aberración de perderme por un camino de rostros pálidos y vahos de miseria.
No fue lejano recordarte sobrevolando la ciudad a inconsciencia de un trozo de pasión, generado por la alegría de encontrarnos e idealizado por un suspiro de admiración.
A pocas ganas intenté dibujar tu rostro sobre un papel, no fueron más que sombras y un semblante desfigurado. Quise escribir tu nombre pero escribí el mío. ¿Vivís aquí dentro? Es obvio que no. Extraña manera de pensarte, a viajes febriles por el inframundo.
Quisiera que estés acá, o yo allá. Cualquier lugar donde no importa pero que sea más real que estas ficciones que no descansan y engañan al alucinar.
¿Cómo es que te has ido? Si estás acá. ¿Vivís aquí dentro? Es obvio que no. Nada cura más que una sonrisa ante una mirada débil. Sólo una basta para destrozar el mundo, o por lo menos para dejar de pensar.
Turbio revoleo de anhelos donde no encuentro ninguna frase de cajón. Quiero escribirte, tan sólo me describo. No sé cómo sigue el juego conmigo mismo. ¿Vivís aquí dentro? Es obvio que no. Quisiera que ese fuese el juego. O por lo menos, que me ayudes a resolverlo.
No fue lejano recordarte sobrevolando la ciudad a inconsciencia de un trozo de pasión, generado por la alegría de encontrarnos e idealizado por un suspiro de admiración.
A pocas ganas intenté dibujar tu rostro sobre un papel, no fueron más que sombras y un semblante desfigurado. Quise escribir tu nombre pero escribí el mío. ¿Vivís aquí dentro? Es obvio que no. Extraña manera de pensarte, a viajes febriles por el inframundo.
Quisiera que estés acá, o yo allá. Cualquier lugar donde no importa pero que sea más real que estas ficciones que no descansan y engañan al alucinar.
¿Cómo es que te has ido? Si estás acá. ¿Vivís aquí dentro? Es obvio que no. Nada cura más que una sonrisa ante una mirada débil. Sólo una basta para destrozar el mundo, o por lo menos para dejar de pensar.
Turbio revoleo de anhelos donde no encuentro ninguna frase de cajón. Quiero escribirte, tan sólo me describo. No sé cómo sigue el juego conmigo mismo. ¿Vivís aquí dentro? Es obvio que no. Quisiera que ese fuese el juego. O por lo menos, que me ayudes a resolverlo.
Comentarios
Publicar un comentario