Tu recuerdo es el olvido
Háblame de ti,
pero díselo al viento,
suave remolino de palabras que balbuceo,
pero que en ninguna te encuentro.
No sé mirarte,
nunca aprendí,
no siento más que un pequeño anhelo de visualizarte,
de encontrarte a un costado del abismo de esta inconsciencia,
observándome,
diciéndome que no he crecido,
y que nunca has estado,
más que en la penumbra,
abriéndome paso.
De saber que te irías,
te hubiese abrazado,
¿dura para siempre un abrazo?
Aléjate cuanto puedas,
la ausencia soltó belleza,
Quizás fui causa de tu camino,
pero tú no del mío,
llegaste antes,
eras resuelto,
o tal vez yo me tardo demasiado,
¡quién sabe!
Háblame de ti,
pero díselo al viento,
te quiero,
sin embargo ya no recuerdo tu voz,
ni tampoco lo intento.
Obsérvame caer,
una y otra vez,
pues caídos nos conocimos,
pero aún así,
yo no estoy muerto.
pero díselo al viento,
suave remolino de palabras que balbuceo,
pero que en ninguna te encuentro.
No sé mirarte,
nunca aprendí,
no siento más que un pequeño anhelo de visualizarte,
de encontrarte a un costado del abismo de esta inconsciencia,
observándome,
diciéndome que no he crecido,
y que nunca has estado,
más que en la penumbra,
abriéndome paso.
De saber que te irías,
te hubiese abrazado,
¿dura para siempre un abrazo?
Aléjate cuanto puedas,
la ausencia soltó belleza,
Quizás fui causa de tu camino,
pero tú no del mío,
llegaste antes,
eras resuelto,
o tal vez yo me tardo demasiado,
¡quién sabe!
Háblame de ti,
pero díselo al viento,
te quiero,
sin embargo ya no recuerdo tu voz,
ni tampoco lo intento.
Obsérvame caer,
una y otra vez,
pues caídos nos conocimos,
pero aún así,
yo no estoy muerto.
Comentarios
Publicar un comentario