A la inspiración
Deseaba con tanto ímpetu encontrarla, aunque sea envuelta entre lechugas de una ensalada, y decir: "es casi ella, pero no es."
Deseaba sorber su aliento y saber que existía en cada taza de café, arrugándome los ojos por las mañanas cuando, cristalizadas, tuve las más brillantes ansias de vivir.
Mantuve con entusiasmo su recuerdo y acampé cada vez que me sentí cansado. En cada cúspide al retroceso, ahí me quedé contemplando. Tenue momento, abrigándome al fulgor de una cálida ofrenda que arrastraba el viento.
Cuando no tuve más que un pensamiento de blanco opaco, supe que estaba perdiendo. Extraña manera de invocarla, pronunciando vocablos muertos al aire.
Sabiendo que no volvería, la hubiese encerrado. Si tan sólo pudiera decirle: "sos mía y no te andes por ahí", quizás hasta podríamos escribir juntos; un bellísimo poema de amor.
Deseaba sorber su aliento y saber que existía en cada taza de café, arrugándome los ojos por las mañanas cuando, cristalizadas, tuve las más brillantes ansias de vivir.
Mantuve con entusiasmo su recuerdo y acampé cada vez que me sentí cansado. En cada cúspide al retroceso, ahí me quedé contemplando. Tenue momento, abrigándome al fulgor de una cálida ofrenda que arrastraba el viento.
Cuando no tuve más que un pensamiento de blanco opaco, supe que estaba perdiendo. Extraña manera de invocarla, pronunciando vocablos muertos al aire.
Sabiendo que no volvería, la hubiese encerrado. Si tan sólo pudiera decirle: "sos mía y no te andes por ahí", quizás hasta podríamos escribir juntos; un bellísimo poema de amor.
Comentarios
Publicar un comentario