Cartas 1

Una mañana, Alberto R., un joven con delirios medicinales, enloqueció tras la muerte de su hermano, escribiendo una carta a sí mismo, interpretando a su fallecido...

Léame con atención, Dr. Rodríguez, porque este asunto me tiene dando vueltas desde la mañana y temo por mi salud mental continuar de esta manera. Verá, ayer pasé por su casa con la única finalidad de ofrecerle mi ayuda en el proyecto que usted mismo tituló "garganta de cocodrilo", proyecto en cual se encuentra usted trabajando día y noche para reclamar su lugar en la junta del laboratorio central de la ciudad. Caminaba por ahí cerca y tuve una leve sospecha de que necesitaría una mano para llevar a cabo el proyecto, si es que precisaba de algunos trabajos de fuerza. Bien sabe usted cuánto respeto le guardo...
Llegué a su casa y la puerta estaba cerrada. Como deduje que se encontraría trabajando en su taller, decidí saltar las hiedras para adentrarme en el patio y ahí ofrecerle cordialmente mi ayuda. Verá, Dr., precisamente no fue a usted a quien me encontré, y a todo eso viene este asunto.
Antes de continuar, sepa que yo siempre lo admiré por sus brillantes proyectos y sostengo que es un hombre de ciencia y puro arte en su trabajo. Y a pesar de que su fama debería desbordar los mares, siempre mantuvo un perfil bajo, cosa que impone respeto y admiración...
Sin más, entonces, a quien encontré no fue a usted, sino ¡a mí mismo! ¡Sí! ¡Como la razón no lo permite! Abrí la puerta ¡y ahí estaba! Postrado sobre la camilla con una sonrisa mórbida y la mirada perdida. Me sentí desfallecer al primer encuentro, pero la rudeza del asunto me dejó atónito. Sólo me quedé observando un poco tiempo sobre el umbral de la puerta, hasta que las náuseas fueron intolerantes y me retiré de súbito de su hogar.
Desconozco qué se trae, Dr., usted bien conoce el respeto que le guardo y cuánto lo admiro por sus trabajos. Pero esta situación aún no me permite descansar en paz. Cuénteme, por favor, sobre este nuevo proyecto, y tenga la seguridad de que podría ayudarlo en lo que necesite...

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