Fugaz
Tengo una idea que acaba de posar. Espontánea, imponente. Es muy hermosa. Quiero llevarla a casa y hacer de ella un glorioso día. Pero estoy lejos y no me gusta este lugar.
La escribo en un papel, la dibujo, apenas la pronuncio a susurros. Desconfío de la gente al pasar y de súbito me la echo al bolsillo.
Quiero retenerla y ella me exige atención. Cruzo las calles sin mirar, y los autos me gritan como si estuviese loco. Doblo por la esquina y me detengo a contemplar. Es una cosa muy bella, es una de verdad.
Son veloces mis pasos, se emociona por mi esfuerzo. A suave voz me dice: "no te detengas que me estoy yendo."
Llegando a casa, la acaricio y le doy besos. Enciendo una lámpara sobre la mesa y sonrío como en un sueño.
¡Si están malditos los días, que me lleven bien muerto! Cual pájaro volando... no queda más historia que este vacío encierro.
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