Poema al Hombre Rey

No encuentro nada más fácil que sumergirme en una pena absoluta, cada vez que pienso falazmente que no estamos interesados en querernos en un suelo tan amargo y de aire despiadado...

Busca el alma al cuerpo para encerrarse cual mortuoria camera al sueño eterno, y los hombres recelan al amar.
Entristecen las cumbres y fortalecen las hiedras cuando envenenado el viento, corre quejumbroso sobre pastizales de melancolía donde debió desfallecer la esperanza.
Juegos mórbidos sobre tierras extrañas donde ha de abstraerse el niño perdido de la humanidad.
Son vástagos de odio creciendo a la sombra e inevitablemente más bellos que cualquier flor.
Envilecen las bestias al saborear la miseria y el cielo muerto clama con fervor su trifulca al romper...

Cándidas las aves, vuelan sin entender, son objetos de malicia, se ha expandido el miedo del Hombre Rey.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Voy, yendo

Parte que queda

Magnetismo