Contame

- Contame de nuevo que no somos nada y que no existimos más que para desconocernos. Que ante una pequeña certeza siempre hay una gran duda, y nos abrazamos al viento para escaparnos de lo que nos detiene... 
- ¿Qué? ¿Que te cuente qué cosa...? Estás hablando solo, Raúl. Dejame dormir.

- Contame que el frío se siente poco, y que aprendimos a no darnos nada cuando lo dimos todo. Que siempre estuvimos separados, y aún así nos animamos entre los fuegos de una inconsciencia...
- Disculpe, señor. No le entiendo. ¿Va a llevar algo más que los tomates?

- Contame que nunca entendimos la noche, y que nos echamos de vueltas a la calle, como perros sin rumbo esperando el amanecer. Que llevamos pocas cosas dentro y nos ensuciamos el alma para encontrarnos, una y otra vez...
- Pero, ¿qué dice? ¡Póngase a trabajar, Fernández!

- Contame que tuvimos sueños y que nunca hicimos nada. Que nos sonreímos cuando perdimos y nos fuimos caminando rápido, cuando nos dimos la espalda. Contame...
- Le cuento que es un buen día, señor.
- Gracias...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Voy, yendo

Parte que queda

Magnetismo