Retazo de un viento destructivo

Juguemos a no encontrarnos esta noche y a no saber quiénes somos. Entre los escombros donde descansa la furia del mal, busquemos ahí la identidad, porque caídos nos conocimos y sobra tiempo para arrastrarnos a bailar. 
Juguemos a mirarnos en la oscuridad y entendamos que esos rostros son nuestros, que no tenemos nada que decirnos, sólo interpretarnos cuando el viento ya se ha ido.

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