Descaro
Impertinencia la de volver a encontrarnos, tan absorbidos
por la miseria como si nuestra compañía nos calmase en algo, como si nuestros
ojos nos dijesen algo, algo más que la
redundancia de un partido no ganado. Derrotados sin aliento, incomprensible
intento de no recuperarnos, insoslayable camino pedregoso a las tinieblas de un
amor roto, cuánta unión habrá de separarnos.
Comencemos un día abrazándonos al ocaso, sutil metáfora, son
tiempos ya contados.
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